Archivo de Junio 2007|Página de archivo por mes

BREVE RADIOGRAFÌA DE LA AUTONOMÌA UNIVERSITARIA

Por: Sergio Sánchez

En 1918, en Córdoba, Argentina, tras una gran confrontación de calle y de ideas, el movimiento estudiantil argentino conquista la autonomía universitaria, concebida como la libertad que debían poseer las comunidades universitarias para que en su seno se desarrollara libremente el pensamiento. El impedimento del libre pensamiento en las universidades lo imponía, en ese momento, la iglesia y el Gobierno. En otras palabras, la autonomía fue la herramienta que usaron los universitarios para enfrentar el silencio del pensamiento que imponía la tiranía, representada en ese momento por el Gobierno y por la iglesia.
Por lo tanto la Autonomía Universitaria debe entenderse como la libertad que tiene el universitario para estudiar la corriente ideológica que quiera y expresar los resultados de sus estudios. Ahora, si bien es cierto que este derecho debe ser preservado, también es cierto que su ejercicio no puede atropellar otros colectivos.
La soberanía de un Pueblo solo existe si este puede gozar de independencia frente a poderes transnacionales. Nos referimos en concreto a la sustentabilidad de una nación, a su capacidad de producir lo que consume su Pueblo, de satisfacer sus propias necesidades. En otras palabras, la sustentabilidad de una nación parte, entre otras cosas, del desarrollo de sus fuerzas productivas.
Las fuerzas productivas están constituidas por tres partes fundamentales: La mano de obra, los medios de producción y la tecnología. Es en este último punto donde la Universidad juega un papel crucial en el desarrollo de un país.
Sin desarrollo de tecnología, no podremos resolver los problemas que aquejan a nuestro Pueblo. Es por esto que el mismo Pueblo mantiene las universidades, para que estas produzcan las respuestas a los problemas materiales que padece. Por tal motivo jamás se puede pensar que el pensamiento universitario es autónomo del Pueblo, de sus carencias, de sus luchas y sus deseos.
El trabajo de los Universitarios debe estar dirigido a resolver los problemas de NUESTRA SOCIEDAD, no los problemas que plantean poderes transnacionales. Se es autónomo ante el Pueblo pero no ante los poderes transnacionales.
Viene, por ejemplo, algún laboratorio dependiente de alguna corporación transnacional, y coloca a los laboratorios de nuestras universidades a resolverle parte de las investigaciones. La importancia de los “Papers”, tan codiciados por “nuestros” investigadores son seleccionados por revistas de países desarrollados o de corporaciones farmacéuticas, cosmética, alimentarías, etc. ¿No es esto perder la autonomía?
“Nuestros” órganos directivos de las Universidades nacionales son visitados por “eruditos” de organizaciones internacionales (FMI, BM, UE, OMC, etc), de universidades de países desarrollados y emisarios de estos Gobiernos, para aconsejar (entiéndase direccionar) sobre las “tendencias mundiales en la educación universitaria”. Y salen nuestros loros nacionales, con sus títulos financiados con el sudor de nuestro Pueblo a repetir estas “verdades” sin escudriñar previamente los intereses de fondo. Que triste el papel de estos loros, en vez de ser los que denuncien la trampa, los que orienten hacia el desarrollo, son los que repiten mentiras y, en nombre del conocimiento, nos tratan de convencer que nos lancemos por el barranco. No es casualidad que el pensamiento Neoliberal, que es lo antagónico al desarrollo de nuestra América, haya entrado a todos nuestros países pobres justamente por las universidades. Por tanto, escuchar hablar a estos loros de autonomía universitaria es el colmo del cinismo.
¿Que piensan? ¿Que seguiremos cargando con el financiamiento de la investigación que requieren capitales transnacionales, que son precisamente los que nos oprimen?. Si aún se tiene dudas de este papel de las universidades véase el papel de los institutos de investigación, de los ingresos propios, de los postgrados, etc. La gran mayoría (y en alguna facultades todos) son concebidos bajo una óptica de mercado. Los auditorios, que deben ser el espacio para la cultura y el esparcimiento, solo se pueden usar si pagas el alquiler de dicho espacio. Se alquilan hasta los salones de clase a otra escuela de la misma universidad.
Los problemas del gran déficit de vivienda, de servicios públicos, de enfermedades tropicales que nos azotan, de la desnutrición, del deficiente modelo educativo, de la falta de tecnología sustentable para desarrollar el campo venezolano, entre otros, no son problemas que se debatan como agenda medular de discusión, investigación y extensión de nuestras universidades. Sería interesante que alguien contabilizara cuantas son las investigaciones que se hacen en las universidades, cuantas de estas abordan problemas de nuestro Pueblo y cuantas de estas plantean una solución NACIONAL (es decir, sustentable, sin recurrir al socorro de capitales y tecnología de capitales transnacional y gobiernos imperialistas). Claro que hay en las universidades un grupo minoritario de profesores que tienen bien enfocado su labor, pero ¿Cuánto es este porcentaje dentro del resto de los académicos?, ¿Cuál es su influencia real en las agendas académicas centrales de la Universidad venezolana?.
Las investigaciones en la Universidad deben estar dirigidas, EXCLUSIVAMENTE, a resolver los problemas del Pueblo. No podemos seguir financiando los antojos de algunos profesores que no aportan absolutamente nada nuevo a la realidad, solo por la necesidad de publicar un papers y así ganar puntos para el PPI (Premio con el que los profesores ganan dinero). Nuestros tesistas no pueden seguir explotados por sus tutores al hacerles el trabajo a cambio de su nota. Los recursos económicos, humanos y logísticos deben ser puestos al servicio exclusivo del desarrollo nacional y este desarrollo no debe ser definido por unas autoridades alejadas de la realidad, sino por la sociedad en su conjunto. Si alguien quiere investigar algo ajeno al interés actual de nuestro Pueblo y de nuestro desarrollo como nación, tiene toda la libertad de hacerlo, pero no con recursos del Pueblo.
El pensamiento Neoliberal le dio dos golpes mortales a la Universidad, el primero, el control de los pensun de estudios, especialmente los de postgrados, con su financiamiento de estudios en países desarrollados, en sus universidades neoliberales que sostienen que nuestros países deben limitarse a la extracción de materia prima, en la “división internacional del trabajo”.
El segundo, el establecimiento de mecanismo de control del ingreso, especialmente las pruebas internas, ya que el que tiene más, se puede inscribir en muchas pruebas y pagar un curso preuniversitario, mientras que el pobre solo puede optar a un examen, cuando puede pagarlo. El problema del ingreso se resume a un problema de probabilidades: las probabilidades de ingresar al sistema de educación superior son directamente proporcionales al estatus socioeconómico que tenga el bachiller. Así nos cambiaron la composición de clases de la universidad, y por tanto los intereses. Los problemas de la tierra ya no entran a la universidad, porque los comunes mortales, los pobres, tampoco entran. Entran los problemas de una burguesía transnacionalizada, que no conoce al Pueblo, ni sus sufrimientos (salvo por algunas tablas estadísticas). Sus problemas son los típicos del modelo cultural norteamericano, una bella pareja, un gran carro, una gran casa, vacaciones, en fin, ascenso económico individual.
La universidad, que debe ser un espacio donde el Pueblo halle soluciones a sus problemas, se ha transformado en un espacio privado, y su movimiento no obedece al interés de desarrollo nacional, sino al interés de los capitales transnacionales. Es por esto que nuestra universidad es una universidad transnacionalizada y por tanto desnacionalizada. Lo que está en pugna en la Universidad son dos concepciones antagónicas del mundo, la neoliberal y la de desarrollo nacional.
Muchas personas “Progresistas” nos dijeron, a los que participamos en la Toma del 2001 que “apoyaban la causa pero no el método”, que “había caminos regulares, democráticos que eran la vía para la transformación de la Universidad”. Bueno, basta recordar el discurso de la gestión anterior de dirección de la UCV, según el cual la UCV ya se transformó. Lamentablemente, la realidad concreta de la universidad venezolana nos indica claramente que la crisis universitaria no tiene salida consensuada ya que los mecanismos de la democracia para conciliar las concepciones del mundo (por ejemplo, el voto universal), son negados de plano por el estatus quo de la Universidad. Los obreros no votan, los empleados no votan, los profesores instructores (que son la mayoría de los profesores de la universidad) no votan, los estudiantes votan y su voto vale 0.01 del voto de un profesor titular, es decir, si 80 estudiantes elijen a un candidato y un profesor elije al otro, más vale el voto del profesor que el de los 80 estudiantes. Pero para colmo, en las elecciones rectorales vemos jubilados por más de 20 años votando.
No puede ser, por ejemplo, que en abril del 2001 se perdieron 2 semanas de clases en la UCV por una maniobra del Rector para sacar a los estudiantes que exigíamos transformación de la institución y el resultado fue expulsiones de 1 a 5 años de 17 compañeros. Y en enero de 2003 se pierden 2 meses de actividades, sicarios de Bandera Roja le disparan a estudiantes (hay fotografías) y no hay responsables, no hay expedientes abiertos, no hay sanciones. ¿Es esto justicia?.
A la Universidad Venezolana, ni siquiera han entrado los postulados de la Revolución Francesa de democracia representativa, por lo que su organización política es feudal, cada decano hace lo que quiere en su espacio. Los Consejos Universitarios, Directivos y de Facultad son poderes ejecutivos, legislativos, judiciales, contralores y electorales concentrados. Si a esto le sumamos que el presupuesto DIARIO que gasta la UCV, por dar un ejemplo, es de 2 mil millones de bolívares (poco menos de 1 millón de $), ¿puede alguien pensar que no es un barril sin fondo la universidad y que en ella galopa la corrupción?.
Cuando alguien trata de plantear que las cosas no van bien, que se deben conocer los gastos en la universidad, que se debe hacer una auditoria administrativa y académica, salen los gritos de “respeto a la Autonomía Universitaria”. La Universidad venezolana no tiene solución consensuada y mucho menos interna. Tampoco es el camino la imposición de una burocracia de derecha al estilo Fuenmayorista. La salida es el replanteamiento en el seno del Pueblo, en todo el Pueblo, del papel de la universidad venezolana en el desarrollo de nuestro país.
La Autonomía Universitaria no puede concebirse como la libertad que tienen unos pocos, que circunstancialmente estamos en la universidad, para hacer lo que nos da la gana con el dinero que aporta el Pueblo Venezolano, que en su mayoría no tiene acceso al conocimiento, sino solo tiene una falsa esperanza de que las universidades son las instituciones que, a través del conocimiento, de las ideas y de su militancia por la vida y la justicia, lo sacará de la miseria en que se encuentra. La autonomía Universitaria no es un tema sagrado, indiscutible, y más cuando es usada de forma bizarra para silenciar lo que ella debería proteger: la libertad de pensamiento dentro de la Universidad.
Actualmente vivimos una realidad impensable en 1918. La mayoría de las autoridades universitarias, así como la mayoría profesoral está tratando incansablemente de cerrar el debate, transformándose en lo que representaban la iglesia y el Gobierno para las Universidades en 1918: El silencio al pensamiento, la ignorancia o dicho de otro modo, “la sombra que vence la casa”.
El momento de la Universidad ha llegado, pues el obstáculo más grande que se interpone hoy entre la actualidad y el desarrollo nacional tan necesario y por demás urgente, es la dependencia tecnológica. Una mala señal para el estatus quo de la Universidad (y por tanto buena para nosotros) es que los problemas tecnológicos los están resolviendo los trabajadores en la fábrica y el campo sin ayuda académica. De allí hay un breve paso a que se pregunten ¿Y para que nos sirve esta universidad entonces?. Cuando esta pregunta sea generalizada (y tengan la certeza que en eso estamos trabajando) se perderá la justificación histórica de ESTA universidad y no será un grupo universitario sino el Pueblo quien la tomará y la transformará.
La transformación Universitaria se acerca e “irá con los líderes a la cabeza o con la cabeza de los líderes, pero irá”.

EL PATÉTICO CASO DE LA JUVENTUD VENEZOLANA

Por: Luís Delgado

Un fenómeno sumamente preocupante y lamentable en el Proceso Bolivariano, es la escasa participación activa de la juventud en su defensa y promoción.
Hoy el movimiento juvenil revolucionario y progresista sufre la peor crisis de su existencia en estos últimos 70 años de lucha. Los sectores de izquierda en la juventud que fueron preponderantes hasta los años 90 en el campo estudiantil (tanto secundarista como universitario), hoy se encuentran en franca minoría frente a los sectores juveniles de derecha y conservadores.
Esta grave situación del movimiento juvenil no es aislada, la podemos observar estudiando otros movimientos sociales sectoriales tales como el movimiento sindical, campesino, femenino, etc. El tamaño ínfimo, la atomización, desmovilización, falta de combatividad e iniciativa política, son características comunes de todos estos importantes actores sociales, no es tanto el problema de si son reformistas o revolucionarios, es mucho peor, su existencia y presencia es bastante marginal.
Este hecho es bastante paradójico, porque estamos inmersos en medio de un proceso histórico con unas de las mayores movilizaciones populares de las últimas décadas, es decir, tanto jóvenes, como mujeres, obreros y campesinos están movilizados, el detalle es que es desorganizadamente, y esto francamente es una gran debilidad política, Lenin decía que prácticamente la única arma del proletariado es su organización.
En este sentido somos uno de los pocos países latinoamericanos que no contamos con una federación nacional de estudiantes de educación media ni con una federación de estudiantes de educación superior, ambas una necesidad perentoria que deben construirse en los próximos años, si es que nos importa eso de la democracia participativa.
Pero volvamos al tema de la juventud, ciertamente no deseo afirmar que ningún joven está a favor del Proceso Bolivariano, eso sería una gran mentira y necedad que desmontaría cualquier ejercicio estadístico. Pero lo que es cierto a mi entender (y espero estar equivocado) es que en este sector social, que pudiésemos ubicar entre los 12 y 30 años de edad, la mayoría del mismo (entre 55% y 70 %) no acompaña ni simpatiza con el Proceso de cambios liderizado por Chávez, lo más optimista para mí es un resultado paritario (50 % en contra y 50 % a favor).
Para llegar a esta preocupante conclusión me baso en mi experiencia reciente como profesor de bachillerato (en liceos populares no privados), en la cual comparto diversas opiniones con varios colegas, y también me baso en mi experiencia como dirigente universitario y juvenil.
Esta realidad es sumamente negativa, ya que pone en riesgo la continuidad de esta Revolución en la próxima década. Los niños y niñas, los adolescentes que en los próximos años ejercerán el derecho al voto engrosarán las filas de la oposición en su mayoría de no dar respuestas inmediatas y efectivas frente a esta situación.
La generación que está hoy en la escuela y el liceo, como nunca antes (léase bien) está influenciada, alienada, ideologizada por una cultura degradante, decadente, violenta, individualista, hedonista promovida en los grandes medios de masas, fundamentalmente la Televisión. El Internet, los vídeo juegos, el reggaetón etc. Son los complementos que están creando una juventud donde el sexo cada vez más es precoz, pervertido y superficial, donde la violencia es cotidiana, donde el consumo de droga es creciente de forma geométrica, donde la indolencia frente a los problemas sociales es absoluta, de hecho más que indolencia es desconocimiento.
Debemos dejar de escurrir el bulto, esas afirmaciones que el movimiento juvenil de derecha es burgués, lo mueve el imperialismo, lo dirigen partidos, son relativamente ciertas pero son insuficientes para evaluar el problema, Fidel ya dijo que no tenemos 4 millones de oligarcas (o burgueses),;George Bush no convoca las manifestaciones, estas son convocadas por jóvenes que siendo pagados y entrenados por el imperio no dejan de ser jóvenes que dirigen espacios gremiales como la FCU de la UCV ganada con votos que cuadruplicaron la plancha chavista (lo mismo sucedió en la Universidad de Carabobo), y ¿desde cuándo los movimientos juveniles no tienen vinculaciones orgánicas partidarias?, son raros los casos de autonomía absoluta del movimiento juvenil frente a los partidos, o ¿es que los jóvenes chavistas no son del PSUV o el PCV?
El enemigo ha logrado convencer a importantes sectores de la juventud, que la Revolución es lo feo, lo autoritario, lo antidemocrático, lo negativo, lo malo, lo mediocre, lo ineficaz, lo majunche, lo peorro, lo chimbo, lo valurdo, mientras que la sociedad capitalista copiando los modelos de consumo norteamericanos es todo lo contrario, es la panacea, la sociedad perfecta donde la gente es feliz y hace lo que quiere.
En la mayoría de los adolescentes el discurso de la malvada Cuarta República no sirve, porque no la conocieron, no la sufrieron y no cuentan con un referente para contrastar, por esta razón los revolucionarios y revolucionarias deben crear mecanismo audaces y efectivos para atraer a la juventud al Proceso Bolivariano, hay que enamorar, cautivar a los y las jóvenes para la Revolución, conquistar sus corazones para que les duela su país y lo defiendan de las apetencias imperiales y oligárquicas.
Frente a las movilizaciones estudiantiles que la oposición ha iniciado de cara a las elecciones regionales, los jóvenes bolivarianos debemos incrementar los niveles de agitación, movilización, organización y concientización de la juventud venezolana.
Ya basta del movimiento juvenil bolivariano mediático, impuesto, paracaidista, que no mueve ni convoca a nadie, que tiene programas de TV y no estudian, que están en una universidad y no tienen ni un cargo de portero de la FCU.
El Movimiento Juvenil Bolivariano solo se desarrollará desde las bases, disputando los espacios de poder juvenil en las comunidades y los centros de estudio, no desde arriba, desde VTV.
El Gobierno Bolivariano debe de forma expedita iniciar un plan extraordinario de políticas efectivas y atractivas dirigidas a la juventud venezolana, para esto debe de activar y explotar las capacidades del INJ, ya que si no lo hacemos no hará falta que vengan los marines para derrotarnos.

GOICOECHEA RETIRÓ SU MEDIO MILLON EN MEDIO DE PROTESTAS

CCGM
Residentes de Nueva York, EEUU protestaron contra el premio Milton Friedman que este viernes recibió Yon Goicoechea, estudiante universitario opositor, y que incluye medio millón de dólares entregados por el Instituto Cato, que promueve el pensamiento neoliberal en el mundo.

Los manifestantes desplegaron pancartas en la calle con leyendas como “No a la intervención de EE.UU. en Venezuela”, “Larga vida a la revolución bolivariana” o “Venezuela ya es un país libre y feliz”.Goicoechea recibió el premio en una gala en el Hotel Waldorf-Astoria de Nueva York, acompañado de una veintena de compañeros de universidad, en una cena de gala en Nueva York a la que asistieron más de 700 personas, entre los que estaba el escritor peruano Mario Vargas Llosa y numerosas personalidades de la vida política, económica y cultural estadounidense.

El premio se otorga cada dos años y lleva el nombre del economista de derecha Milton Friedman (1912-2006), quien apoyó y asesoró a personajes como Augusto Pinochet, Richard Nixon y Ronald Reagan.El premio ha sido entregado con anterioridad a personas de extensísima trayectoria, como los también economistas Peter Bauer (2002) y Hernando de Soto (2004), así como al ex primer ministro de Estonia Mart Laar (2006). Es la primera vez que se entrega el premio a un joven de 23 años, con escasos logros políticos, económicos y sociales, lo que ha creado la suspicacia de que el joven está siendo utilizado como vía para legitimar capitales para las elecciones regionales de 2008 en Venezuela.

El joven ha afirmado que usará el premio para crear una escuela de líderes políticos latinoamericanos, aún cuando no pudo responder a un corresponsal del canal Avila TV cuando éste le preguntó qué es el neoliberalismo.El Instituto Cato es ampliamente conocido en Estados Unidos por sus fuertes tendencias neoliberales, que lo han llevado a apoyar a George W. Bush en sus afirmaciones de que el calentamiento global no es tan grave como se piensa, en sus iniciativas para privatizar parcialmente el seguro social y para ofrecer visas a los inmigrantes latinos para que realicen trabajos que los estadounidenses consideran de baja categoría para ellos.Cato es financiado por importantes transnacionales, como Exxon Mobil, Microsoft, Time Warner y otras, y contó al jeque mediático Rupert Murdoch como uno de sus directores.

MERU PARTICIPÓ EN EL II ENCUENTRO SOCIALISTA DE LA EDUCACIÓN

Por: Oswaldo Brito
El Movimiento Estudiantil Revolucionario Unefista Lara (MERU-Lara) y el Colectivo Pio Tamayo UPEL-IPB realizô en la ciudad de Barquisimeto Estado Lara en los días 21, 22, 23 y 24 del mes de mayo del presente año, el II Encuentro Socialista de Educación en las instalaciones de la Universidad Pedagógica.

En este evento desarrollô los espacios para debatir el nuevo sistema de Educación Bolivariana y la construcción del Socialismo y el Poder Popular, se evaluó y analizô el momento y acontecimientos políticos y sociales de nuestra actualidad. También contó con la presencia de 69 miembros del MERU Nacional entre ellos estaban MERU Zulia, MERU Trujillo, MERU Miranda, MERU Lara y MERU Caracas esto ayudô a seguir fortaleciendo cada día màs al movimiento estudiantil.

 La juventud revolucionaria seguirá preparando y organizando evento de este tipo, que permitan la participación para el debate de la patria que queremos y que todos soñamos.